Cuatro años después, Somos + parece haber traicionado varias de sus premisas democráticas esenciales, o al menos haberse agotado en su lucha contra un gobierno totalitario que no reconoce la pluralidad política.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.