Viajé a Berlín al encuentro de dos mujeres. Más precisamente, al encuentro de una, Svetlana Aleksiévich, que me ayudara a llegar a la segunda. Tampoco descartaba encontrar la sombra del adolescente que fui allí, pero con ésa no me había citado.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.