Los compañeros que atienden a los artivistas incómodos están fermentados en materia de seducir, manipular, encubrir. No siempre los golpes enseñan ni provocan terror masivo.
Hay desde antes muchos otros sitios de prensa bloqueados en la isla, como 14ymedio, Diario de Cuba, CiberCuba o Café Fuerte. Pero no podemos incorporar la censura. A pesar de que ese es ya el estado natural de las cosas, debemos seguir recordando que la censura es arbitraria y forzosa, la privación del derecho básico de hablar y existir.
Cuba tiene una feroz habilidad para deshacer cualquier amenaza a su grotesca normalidad, transforma todo aquello que podría ser historia en anécdota. Pasan cosas, pero al final, no pasa nada.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.