Rafael Gordo Nuñez

Es de un pueblo de Cuba donde lo irracional se torna realidad bendita. Añora masticar la caña subido a un vagón ferroviario. Nunca ha visto un juego de pelota entero. Y no se cree ya ningún cuento mal contado. Cinco años después, comprendió que había cometido el peor error de su vida. Pero como no le queda otra opción, aún continúa escribiendo.

No me quieran convencer

Quien paga la hora wifi a 2 CUC no se conecta para leer periódicos. La gente tiene necesidades más apremiantes: el anhelo por la madre ausente, el par de zapatos con la talla exacta o incluso unos calcetines blancos.

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Brasil en la encrucijada

Este domingo 4 de octubre, Brasil, el gigante sudamericano...

 Anna Bensi nunca esperó un juicio justo

La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.

Un monumento a la dictadura

La Torre K es un monumento a la dictadura. Un proyecto...