Almenares solo nos muestra esta vez efigies extremas: ancianos y niños, o sea, el pasado y el futuro zapateando las calles de La Habana; un busto de José Martí y una cabeza de puerco.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.