La verdad es que si esto es lo que tenemos que saber del comunismo —este catálogo de obviedades que mueve más a la risa que al espanto—, lo más probable es que se consiga el efecto contrario y crezca el misterio de aquello que se pone en tela de juicio.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.