Es que ya en La Habana se conoce lo suficiente de Miami y no vale la pena especular. Se sabe que el Rolex es falso, rentado o prestado. Y que no es que tu libro se lea en “toda Harvard”, sino que un socio lo incluye en un seminario de idioma español; que nada tiene que ver con las relaciones Cuba-EEUU.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.