Estamos hartos de manuales sobre cómo sobrevivir en esa isla abstracta que nos venden como una especie de espejo, como si la escases y desolación del náufrago no formaran parte consustancial de nuestro país donde lo único que se sostiene en pie es el tiempo detenido de nuestras propias vidas.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.