Como parte de un masivo plan de reordenamiento gubernamental, se paralizaron 95 de 156 centrales, unos 100 mil trabajadores fueron «reubicados»: las fuerzas vivas del azúcar se dispersaron o languidecieron junto a los muros y las maquinarias detenidas.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.